29.11.16

Como un acto de amor

voy en el auto tomando
la coca cola de litro fría
que compramos con los pibes
antes de salir de rosario.
mientras ellos duermen
se nos llenan los pelos de viento
y mientras el aire entra
por las cuatro ventanillas,
nos despeinamos cada vez más.
en el asiento de atrás
voy mirando y pensando
que los campos a la tarde
están más vacíos.
como un acto de amor
dejo entrar el viento
que me hace cerrar los ojos,
me hace volar todo,
me hace sentir que
me conecto conmigo y que acá
todo está mejor de lo que parece.

27.10.16

La boca sangrando

la boca besa la otra boca
y como si la otra fuera 
un castillo de arena se derrumba
y en un ataque voraz se deshace 
se vuelve polvo y agua y después nada 
un beso profundo muy profundo de la boca primera 
deja un campo vacío y trágico sin saliva sin fuerza sin estructura 
desarmado atravesado por una lanza punzante y sangrienta que arde.

10.8.16

Pólvora


Poema seleccionado en el XXXIV Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve
Publicado por De Los Cuatro Vientos en Poetas y Narradores Contemporáneos 2016 


Pega fuerte el sol en el asfalto
pero no más fuerte que vos.
Todo me hace acordar a vos:
el helado de limón, el verano, el pasto caliente.
Te veo en el parque con tus piernas escuálidas, tu short celeste
y un Marlboro en la boca.
Te veo en mi balcón tomando cerveza
mientras los Beatles cantan Hey Jude.
Te veo en la plaza dando vueltas de tanta sustancia.
Te veo hasta en la leche cortada en la heladera.
Perdón por verte en todos lados;
no es mi culpa que el colectivo pase por la puerta de tu casa
y tengas la persiana de tu cuarto media baja
como cuando la bajabas
para desnudarme, para que no nos vean
mientras me besabas el cuello y me tocabas.
Encontré un buzo tuyo que me regalaste
una noche que tenía frío,
la noche que nos besamos por primera vez en la puerta de un bar.
Un pedacito de cada parte de vos está en todos lados.
¿Por qué seguís calentando el asfalto
y no dejás que se enfríe cuando cae el sol?
Igual no te extraño.
Mentira, sí:
tu olor tu mordida; lo demás no.
¿Cómo voy a extrañarte si te tengo en todas partes?
Si te veo en el balcón, en la plaza, en cada vaso de vodka,
en mi cama, en mi cuerpo, en mi piel.
Tomá los puchos, tu buzo, tus besos,
bajá la persiana y andá a dormir.

9.8.16

Desvelo (2013)


Poema seleccionado en el XXXIV Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve
Publicado por De Los Cuatro Vientos en Poetas y Narradores Contemporáneos 2016


a Didi, que anda por ahí


La angustia fría me abraza
mientras la tormenta se roba la noche, la asalta
y las sábanas pálidas me sufren mientras
la naturaleza llora conmigo.
Las sombras que vagan burlándose de mí,
que yazco sobre telas frías como la oscuridad,
como mi piel que tirita, acordándose de la lluvia
que nos ataba algún ayer.
Un ayer, donde
nuestras piernas como ramas eternas se desgarraban
mientras el terciopelo nos quemaba la piel en cada roce,
las cenizas se consumían,
nosotros nos consumíamos en uno y yo
te sostenía en vano
porque la noche te robaba de mí
y los árboles se reían,
las sombras bailaban
y las sábanas tristes,
la nada, el frío, el gris.

Entonces la noche de hoy:
la angustia fría me abraza
mientras la tormenta se roba la noche, la asalta,
me asalta.
Y yo me desvanezco
en la oscuridad;
entre las sábanas vacías,
más frías que cualquier ayer
más frías que mi piel
más frías que el silencio.

7.3.16

Sur

Silencio de las horas,
las horas y un mundo enorme pero vacío.
Tu piel promete aroma a almendras
pero hoy no;
estás en mute,
tu aliento extinto como el sol,
la cortina entreabierta,
el olor a galletitas quemadas:
hay incertidumbre.
No es el poema sino vos
el que se desliza por la hoja,
por mi pecho y sale
en forma de angustia fría; abstracta,
como un pájaro en su primer vuelo.
La distancia entre vos y yo es mínima,
peligrosa;
avanzarás hacia mí por entre las sábanas
por entre cavidades sentimentales
de alto voltaje.
Sólo es cuestión de minutos para que
las margaritas se marchiten,
para que las cortinas sean humo y
devengamos sur,
recuperemos el baile,
el anhelo de la mordida.
Pronto el paraíso oscuro
amargo como tu piel,
las omisiones agrias
serán todo polvo;
y en ese instante
mínimo, minúsculo, imperceptible,
seremos poesía.